El tiempo me enseñó que con los años, se aprende menos de lo que se ignora
El tiempo que es un viejo traicionero, te enseña cuando ya llegó la hora
El tiempo me enseñó como se pudo, en la universidad arrabalera
Con la verdad prendida en una esquina, igual que un farolito en la vereda
El tiempo me enseñó que los traidores, se sientan en la mesa a tu costado
Y el hombre que te da la puñalada, comparte el pan con esas mismas manos
El tiempo me enseñó que los amigos, se cuentan con los dedos de una mano
Por eso debe ser que no los cuento, para pensar que tengo mil hermanos
Porque no tengo nada que me sobre, por eso es que yo digo que soy rico
Porque prefiero ser un tipo pobre, a ser alguna vez un pobre tipo
El tiempo me enseñó que la miseria, es culpa de los hombres miserables
Que la justicia tarda y nunca llega, pero es la pesadilla del culpable
El tiempo me enseñó que la memoria, no es menos poderosa que el olvido
Es solo que el poder de la victoria, se encarga de olvidar a los vencidos
El tiempo me enseñó que los valientes, escribirán la historia con su sangre
Pero la historia escrita de los libros, se escribe con la pluma del cobarde
El tiempo me enseñó que desconfiara, de lo que el tiempo mismo me ha enseñado
Por eso a veces tengo la esperanza, que el tiempo pueda estar equivocado