Alma que ociosa te sientas Malogrando la ocasión ¿Es posible que no sientas Mis dolores, mis afrentas Mi muerte, pena y dolor? Levántate presurosa Pues te llama amante fino Busca la piedra preciosa Que la hallarás, amorosa Si andas el sacro camino
Lágrimas de corazón De puro dolor lloremos Para que todos logremos Los frutos de la Pasión
En la primera estación Atenta quiero que notes Con cuánta resignación Llevé por tu redención Más de cinco mil azotes Hombre, mira y considera Movido de compasión Que en esta estación primera Me sentencian a que muera Entre uno y otro ladrón
A la segunda camina Verás que en tumulto vario Todo el pueblo determina Que al son de ronca bocina Me conduzcan al Calvario Guiando va un pregonero A la descollada cumbre Y al inocente cordero Va abrumado de un madero La molestia y pesadumbre
Caí en la estación tercera Y todos allí gritaron ¡Muera el embustero, muera! Y con indignación fiera Del suelo me levantaron Una soga a la garganta Me echaron para tirar Pero con violencia tanta Que para asentar la planta Apenas me dan lugar
Lágrimas de corazón De puro dolor lloremos Para que todos logremos Los frutos de la Pasión