Aquel señor, a quien compraba las flores que te daba, me preguntó por ti Que ¿qué pasaba, que por qué no te llevaba?
Le tuve que decir que no te veo más Que ya no sé de ti, que te fuiste de mí No le pude mentir, pues flores otra vez No le he vuelto a comprar
Aquel nuestro camino que solíamos andar Donde las aves al mirarnos se ponían a cantar Ls árboles aún se inclinan para verte caminar Y todo queda triste cuando ven que tú no estás
Aquel señor, que nos deseara que fuéramos dichosos Me quiso consolar, cuando miró que yo me ahogaba entre sollozos
Me dijo que tal vez mañana volverás o que quizá algún día a mi lado estarás Y será cuando entonces las flores que me vende yo le vuelva a comprar Aquel señor, aquel señor